Una chica de 15 años y un joven de 16 sufrieron un intento de robo a manos de un ladrón del barrio. Al resistirse, fueron heridos de un disparo de “tumbera”. La reacción en contra del maleante y su pandilla no tardó en llegar. Balacera a la madrugada y 15 detenidos.
l asalto callejero sufrido por dos adolescentes, quienes resultaron heridos de bala, culminó en un enorme enfrentamiento vecinal en el barrio Lomas del Mirador de la capital de Corrientes.
Allegados a los menores habrían intentado hacer justicia por mano propia y todo culminó en un tiroteo con el uso de escopetas, “tumberas” y revólveres.
La intervención policial evitó un mayor baño de sangre. En una dantesca redada con grupos especiales, demoraron a quince personas, tanto hombres como mujeres, e incautaron armas de fuego, proyectiles, cuchillos y machetes.
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El incidente sucedido ayer a la madrugada, dividió a una parte del barrio. “Son todos vecinos, pero el tema de la droga hace lo suyo. Acá hay una patota que no respeta nada ni a nadie; se drogan, roban al primer vecino que se les cruce y van a los kioscos que les venden eso (estupefacientes), que todos saben dónde están. Queda una sensación de que esto va a seguir”, explicó un vecino a diario época.
De acuerdo con información recopilada por este medio, poco antes de la 1, la fuerza de seguridad fue alertada sobre una chica, de 15 años, y un jovencito, de 16, lesionados con disparos de arma de fuego.
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Tal episodio ocurrió en inmediaciones a la esquina de calles Barcelona y Argerich, cerca de la capilla Santa Ana. Los menores caminaban hacia un kiosco del barrio al momento de ser interceptados por un sujeto a quien reconocieron.
Se trataría de un hombre de alias “Monagui”. Este trató de robarles pero como los adolescentes se resistieron e intentaron escapar, les disparó en al menos dos ocasiones con una “tumbera”.
La muchacha, de nombre Ailén, sufrió el impacto de un proyectil en la cabeza y su compañero lesiones en la región intercostal. Pese a ello, corrieron en busca de ayuda hasta que, minutos después, en un patrullero, los condujeron hacia los hospitales Pediátrico y Escuela, respectivamente.
Alrededor de la 1, ocurrió una “batalla campal”. El escenario fue la zona de calles Barcelona y Sicilia en su intersección con la denominada Costanera Norte, donde dos grupos numerosos de personas mantuvieron un intenso tiroteo, además de arrojarse cascotes, botellas y exhibir cuchillos y machetes.
Los protagonistas serían allegados de los menores baleados por un lado, y del presunto autor del asalto, por otro.
El dantesco enfrentamiento movilizó a los grupos especiales. División Policía de Alto Riesgo, Infantería, Grupo de Respuesta Inmediata Motorizada 4 y comisaría Novena realizaron un despliegue en zona de pasillos, baldíos y ribera del río Paraná. Como era de esperar, fueron objeto de agresiones.
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Poco a poco, demoraron a partícipes de los incidentes e incautaron escopetas, “tumberas” y “reventadores”; proyectiles y armas blancas.
Autoridades judiciales ordenaron una seria de pericias, levantamiento de rastros y pruebas de dermotest en los demorados, a fin de conocer quiénes pudieron efectuar disparos. Luego, varios de ellos recuperaron la libertad.
La causa, en principio, ha sido iniciada como un “supuesto robo calificado en grado de tentativa”.
Fuente: Diario Época




