El principal sospechoso actuó junto a dos compinches que también fueron detenidos ayer. En sus casas recuperaron el arma homicida y varios elementos que habían robado para venderlos y comprar droga. La víctima ya lo había denunciado antes.

Una mujer de 66 años fue hallada sin vida, luego que los bomberos extinguieran el incendio declarado dentro del inmueble que habitaba en el barrio Serantes. De inmediato determinaron que no fue accidental, ya que la víctima presentaba una profunda herida cortante en la garganta. El principal sospechoso, su propio nieto, quien fue detenido horas más tarde por la Policía, cuando se refugiaba en casa de su padre. El domingo, la anciana lo había denunciado, harta de que le robe elementos para venderlos y poder drogarse. El joven le había amenazado ese día con asesinarla y los vecinos fueron testigos de aquella discusión. Hay otros dos compinches detenidos y bajo la sospecha de haber participado del crimen y el robo.
Cerca de las 4:15 de la madrugada, el 911 reportó un incendio en progreso en una vivienda ubicada por calle Ex Vía y Loreto del barrio Serante, límite con el San Antonio Este, y donde según indicaron vecinos vivía una mujer identificada como Nilda Maidana de 66 años. Tres autobombas de los Bomberos del Cuartel II de la Policía y de Bomberos Voluntarios llegaron hasta el lugar y rápidamente extinguieron las llamas que no alcanzaron a propagarse por toda la casa, aunque provocaron serios daños.
Lo más grave vendría luego con el hallazgo del cadáver de la dueña de casa, quien yacía sin vida.
Definitivamente ni la acción del fuego, ni el humo habían provocado esa muerte, ya que Nilda presentaba una profunda herida cortante en el cuello y varios puntazos más en distintas partes del cuerpo y llevaba al menos 48 horas sin vida, según determinaron los peritos en el lugar. Por lo que el fuego fue iniciado a propósito para borrar las evidencias del brutal homicidio.

Búsqueda y captura
Por el caso y por orden del Fiscal de Instrucción N° 3, Gustavo Roubineau, efectivos de la Dirección de Investigaciones Metropolitana, a cargo del subcomisario Guillermo Aguirre, comenzaron una rápida y eficaz investigación, logrando la detención tres horas más tardes del nieto de la víctima, identificado como “Yony” Blanco de 20 años, quien habría sido el autor material del homicidio y se ocultaba en la casa del padre en el barrio Quintana.

Tras el crimen, el muchacho dejó la casa y habría convencido a dos de sus compinches de robar varios elementos más de la vivienda de su abuela ya sin vida. Los familiares de la mujer asesinada y vecinos aportaron suficiente información adicional que permitió determinar que la víctima tuvo una fuerte discusión el domingo por la noche con su nieto; ya que habría descubierto que la venía robando para comprar droga, por lo que se cree que el muchacho la mató en ese momento.
Los vecinos dicen haber escuchado el domingo una fuerte discusión entre ambos y la amenaza del joven de que la iba a matar, porque al parecer, la mujer ya lo había denunciado. De hecho, los peritos policiales confirmaron que el cuerpo tenía al menos 48 horas sin vida. El día lunes, “Yony” volvió con sus amigos, alias “Carlitos”, de 27 años, y un menor de 17 años de nombre Brandon, quienes ayudaron en el robo y se cree, también en el homicidio. Ayer de madrugada, el joven volvió para incendiar la casa y así borrar las huellas del horror que había cometido. Se trataría de un “homicidio premeditado y doblemente calificado por el vínculo y alevosía”.

Botín del horror
Ayer durante el día, los efectivos policiales de la DIM, bajo el mando del comisario general Ramón de la Cruz Barrios, concretaron dos allanamientos por calles Medrano y Cangallo y otro en el barrio San Roque Oeste, donde incautaron ropas de vestir con rastros de sangre que se presume usaron los autores al momento del crimen. También secuestraron un cuchillo tipo carnicero, que sería el arma homicida.
Asimismo se logró hallar varios elementos que serían propiedad de la víctima, ocultos en distintas partes de los domicilios allanados. Se trata de dos valijas de viaje, dos carteras de dama, 18 platos de vidrios y utensilios de cocina; varios zapatos de dama, dos TV Led de 32″, un horno microondas, un reproductor de DVD, una máquina de coser; acolchado, una garrafa de 10 kilos, herramientas de albañilería, varias prendas de vestir para dama. Todos estos elementos habían sido sustraídos tras el homicidio, según pudo establecer la Policía.
Fuente: Diario Época

