La concentración excepcional de ejemplares de mediano porte impulsó vedas extraordinarias y móviles entre Lavalle y la confluencia. Los últimos datos lo ubicaban en la zona de la punta San Sebastián. Especialistas exigen mantener las medidas precautorias y activar protocolos transfronterizos para proteger el proceso reproductivo de la especie.

Hace poco menos de una semana, un equipo de inspectores de la Dirección de Recursos Naturales dio aviso de una noticia tan buena como sorprendente: un cardumen de dorados de unos dos kilómetros de extensión se acercaba remontando el Paraná en cercanías de Lavalle. Se trata de una coyuntura ambiental y biológica singular. Pero, a la vez de la buena noticia, la concentración inusual de esta especie en tramos específicos de la cuenca generó un escenario de vulnerabilidad frente a la presión de la actividad pesquera. Esta situación extraordinaria impulsó a la Dirección de Recursos Naturales a implementar un esquema dinámico de veda de aplicación inmediata. Se trata de una herramienta administrativa que traslada las restricciones territoriales a medida que la masa de peces avanza por la vía fluvial.
La señal de alerta temprana se originó en el sector sur de la cuenca correntina. Sin embargo, el desplazamiento continuo de los animales superó la delimitación geográfica primaria y obligó a las autoridades a dictar cuatro disposiciones sucesivas en menos de una semana. Las normativas fueron cubriendo de forma progresiva los tramos correspondientes a Empedrado, el riacho Inta y la punta San Sebastián hasta alcanzar la confluencia.
Detrás de la norma, el estudio de estos ejemplares y el impacto de haber recuperado después de muchos años la visita de un cardumen de tales dimensiones mantiene a la comunidad científica y a las autoridades de aplicación en seguimiento de este fenómeno, que esperan poder registrar, marcar y fotografiar con drones en los próximos días.
Normativa
La Disposición 942 promulgada por la Dirección de Recursos Naturales el lunes 14 de septiembre ratificó la continuidad de la veda extraordinaria sobre el cauce del Paraná, fijando el tramo de restricción entre los kilómetros 1180 y 1239, desde la desembocadura del riacho Inta hasta la zona de la confluencia. El texto legal estipula la prohibición absoluta de toda modalidad de pesca, incluyendo la práctica deportiva, la comercial y la de subsistencia en el sector delimitado.
La regulación contempla una cláusula de amparo continuo que establece que la protección seguirá al cardumen en caso de que este supere los límites físicos indicados en la norma. Si los peces se desplazan por fuera del tramo estipulado entre los kilómetros 1180 y 1239, la prohibición pesquera continuará sobre la agrupación de dorados independientemente del punto geográfico en el que se encuentren.
La vigencia de la norma se mantendrá activa hasta que un nuevo acto administrativo determine su levantamiento tras la emisión de dictámenes técnicos por parte de los departamentos especializados.
El régimen de sanciones fijado para quienes violen la restricción dispone la aplicación de multas económicas equivalentes al valor de 500 litros de combustible súper, es decir más de un millón de pesos.
Asimismo, la normativa impone la sanción accesoria de inhabilitación por un plazo no menor a 6 meses para realizar cualquier actividad relacionada con los recursos naturales de la provincia. “Esta inhabilitación administrativa se aplicará de forma independiente al pago o cancelación de la multa correspondiente”, indicaron desde la Dirección. Para canalizar las denuncias por posibles incumplimientos, la autoridad de aplicación mantiene habilitados el correo electrónico recursosnaturalescorrientes@hotmail.com y la línea telefónica 0379 154341357.
Factores
La explicación científica de este desplazamiento se apoya en dos factores que coinciden: “factores hidrológicos y biológicos en el ecosistema fluvial”, explicaron los expertos consultados por República de Corrientes. Las variaciones en la temperatura del agua, el incremento de las horas de luz solar propio del cambio de estación y el repunte sostenido en el caudal del río Paraná actuaron como los desencadenantes principales de la migración. Hacía años que la cuenca no registraba movimientos de esta magnitud debido a la escasez de repuntes hídricos en el tramo del Alto Paraná.
Natalia Silva, investigadora del Instituto de Ictiología del Nordeste de la Universidad Nacional del Nordeste, analizó las causas que impulsan este comportamiento en los dorados. “Es un evento que puede pasar también por alimentación –que generalmente se da antes del invierno– y el segundo tiene que ver con la reproducción, que es lo que creemos que puede pasar porque están dadas las condiciones”, detalló la científica.
La especialista remarcó la importancia del factor hidrológico en la activación del cardumen. “Además, es un fenómeno que no se da hace muchos años por la falta de condiciones ambientales. La creciente principalmente”, añadió Silva respecto de la variabilidad climática que antecedió a este fenómeno.
Cerca del Alto Paraná
Los relevamientos realizados por los investigadores permiten precisar la composición y la franja etaria de los ejemplares que integran la masa de agua en tránsito y determinaron que la concentración está formada en su mayoría por peces jóvenes que buscan alcanzar las áreas tradicionales de desove ubicadas aguas arriba.
“El tamaño de los ejemplares que forman el cardumen son de mediano porte, posiblemente ejemplares de las cohortes 2022 y 2023, suponemos que vienen arribando en busca de sitios óptimos para la reproducción como es el tramo del Alto Paraná, donde seguramente se unirán a los grandes ejemplares de la zona”, indicó la investigadora del Instituto de Ictiología del Nordeste.
El trabajo de campo realizado por la institución académica incluye el seguimiento telemétrico de la especie mediante el proyecto denominado “Tras la estela del tigre”. Este programa de investigación lleva a cabo marcaciones continuas en tres puntos estratégicos de la provincia: Itatí, la región del Iberá y Yacyretá. Los datos obtenidos hasta el momento muestran un contraste entre la conducta del cardumen migrante y la estabilidad de la población local monitoreada con transmisores satelitales.
“El cardumen que viene arribando no incluye a ninguno de los ejemplares marcados con transmisores, no podemos hablar de poblaciones diferentes, solo de ejemplares con una distribución distinta. El proyecto se viene ejecutando muy bien en los tres sitios de estudio en los cuales hacemos trabajos de campo de manera mensual para realizar los seguimientos y tratar de marcar nuevos ejemplares. En general, todos permanecen en zonas cercanas a las que fueron marcados. La idea de estos días es poder incrementar el número de ejemplares con transmisor para poder estudiar los movimientos cuando se dé el fenómeno del Niño”, expuso Silva.
Sostenibilidad
La concentración masiva de dorados en determinados tramos del río suele despertar interpretaciones apresuradas sobre una rápida recuperación de la biomasa íctica. No obstante, desde el ámbito académico subrayan la diferencia entre un evento migratorio puntual y la consolidación de un proceso de restauración a largo plazo.
Al evaluar las consecuencias biológicas de esta migración, Silva fue clara respecto de los plazos que requiere el ecosistema para consolidar la reproducción. “De darse una reproducción exitosa y un buen reclutamiento, seguro es una buena señal, lo importante es que la población entienda que es momento de cuidar lo que tenemos para que esos ejemplares puedan reproducirse, mantener la población estable y que podamos hacer actividades sostenibles con el recurso. Por más éxito que tenga en la reproducción este cardumen, hay que pensar que van a pasar al menos 3 años para que este stock sea pescable, esos juveniles tienen que poder refugiarse, alimentarse y crecer, para recién después poder ser un recurso pescable”, analizó la investigadora.
Asimismo, Silva ratificó el criterio de precaución adoptado por la autoridad provincial para resguardar a los animales durante su desplazamiento. “Tenemos registros de migraciones similares que se dieron en otros eventos, lo más importante siempre es protegerlos cuando se encuentran en una situación vulnerable, especialmente por la falta de compromiso de muchos actores que no respetan las legislaciones vigentes.
Seguramente, en estos días vamos a estar haciendo algún tipo de muestreo o seguimiento junto con la Dirección de Recursos Naturales de la Provincia”, remarcó Silva.
Fiscalización
La instrumentación práctica de una veda de carácter móvil exige un despliegue operativo continuo sobre las aguas del río Paraná. Guardias permanentes, patrullajes en embarcaciones oficiales y la presencia de personal técnico resultan indispensables para neutralizar la pesca furtiva en las zonas de mayor vulnerabilidad.
Carlos Barrios, doctor en Biología e integrante del Departamento de Biodiversidad de la Dirección de Recursos Naturales de Corrientes, describió el origen de los procedimientos de fiscalización. Al desempeñarse como técnico del Departamento de Biodiversidad, este doctor en Biología destacó también el rol de los inspectores, quienes detectaron el cardumen y “nos fueron alertando de la situación de sobrepesca de dorados. A partir de ahí comenzamos con las disposiciones de emitir tramos de veda extraordinaria. Es una herramienta que tiene la Dirección justamente para proteger estos cardúmenes, ya sea de dorado, de surubí, en distintas oportunidades ya la Dirección ha emitido estas disposiciones”, recordó.
El profesional fundamentó la necesidad de mantener inspecciones continuas debido a la persistencia de conductas infraccionales en el río. “En total, la Dirección viene emitiendo 4 tramos distintos (de veda) debido al avance del cardumen. El primero fue la disposición que fijó un primer tramo que va desde el kilómetro 1109 al 1150, el segundo fue desde Empedrado hasta el riacho Inta, kilómetro 1140-1180, la tercera disposición iba desde Empedrado hasta la punta San Sebastián. Debido a que tuvimos información de que el cardumen fue avanzando, se emitió el lunes la última disposición, la 942, que entró en vigencia a las 18 horas, y esa va desde riacho Inta hasta la zona de Confluencia”, detalló. Hasta ahora, la labor es entre inspectores, los técnicos, también ayudando al control y a la fiscalización, porque “es una actividad de control que hay que hacer todo el tiempo. Debemos estar muy presentes en el agua, porque justamente la pesca furtiva no solo no respeta la veda extraordinaria, tampoco cupos ni especies que actualmente en la provincia se encuentran protegidas”, explicó Barrios.
Monitoreo
Las tareas de fiscalización ambiental se complementan con relevamientos que efectúa el personal técnico por fuera de los límites de las áreas vedadas. Este trabajo de observación permite anticipar el rumbo de la biomasa e incorporar la información brindada por los propios practicantes de la pesca deportiva.
Barrios detalló la metodología aplicada para dar seguimiento al movimiento de los peces. “Muchas veces nos desplazamos por fuera de estos tramos y vemos cómo está la actividad de pesca, con la idea de ver si no tomamos una decisión ya acelerada o no, si es necesario hasta incluso modificar la disposición, y en base a eso venimos juntando información y por suerte utilizamos también el esfuerzo de la pesca deportiva, que nos termina brindando información técnica a nosotros del avance de este cardumen”, sostuvo el biólogo.
El acatamiento de las disposiciones administrativas por parte de los navegantes de la cuenca fue evolucionando a medida que se multiplicaron las tareas de patrullaje y apercibimiento. La presencia de los inspectores en las zonas de mayor concentración contribuyó a difundir los motivos de la veda entre los navegantes.
Barrios comentó la recepción que tuvo la norma entre los pescadores. “En el primer tramo que se impuso no fue tan respetada, pero, debido a los controles y el accionar, que también se hicieron actas de infracción, ya la gente fue tomando conciencia y muchas veces, cuando se cambiaban estos tramos, realizábamos una pasada con los inspectores, comunicando y concientizando a la gente para que respete y se sume al cuidado de los recursos”, afirmó el funcionario.
Diplomacia
El desplazamiento progresivo de los dorados hacia el tramo de soberanía compartida del río Paraná con Paraguay plantea un desafío normativo que trasciende las fronteras provinciales. La efectividad de las medidas cautelares adoptadas por Corrientes depende de la implementación de restricciones equivalentes en las aguas vecinas.
Frente a este escenario, las autoridades locales impulsan la activación de las herramientas de diplomacia ambiental a través de la Comisión Mixta del Río Paraná y del Consejo Asesor Pesquero Argentino-Paraguayo.
Ambos estamentos trabajan en la aplicación del protocolo internacional de protección de cardúmenes ratificado por las partes en el año 2022.
Silva destacó la urgencia de coordinar acciones supranacionales para evitar la interrupción de la corriente migratoria. “La Comip viene realizando las notificaciones pertinentes a todas las partes del tramo compartido.
Este protocolo de protección de cardúmenes es una herramienta que se firmó en el marco del consejo asesor pesquero en 2022 y que todos los integrantes se comprometieron a realizarlo, esperemos que se pueda cuidar este cardumen entre todos, más allá de los limites políticos y geográficos. Es un recurso que nos pertenece a todos y que tenemos la obligación de cuidarlo”, remarcó la científica.
Por su parte, Barrios detalló las actuaciones bilaterales en las que interviene como representante técnico de la provincia ante la comisión internacional. “Paraguay viene haciendo un esfuerzo a partir de que la Provincia y la Universidad vienen haciendo un apoyo bastante fuerte dentro de lo que es el Consejo Asesor. En este Consejo Asesor participan tanto el representante de las provincias, del que también formo parte junto con el director Agustín Portela, la Universidad, la provincia del Chaco, el Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible de Paraguay, Marina Paraguaya, Prefectura, que se estableció como un protocolo internacional en la protección de los cardúmenes. Es un protocolo que desde el año pasado la Provincia viene haciendo fuerza para que tanto en aguas argentinas como de Paraguay se cumpla con este compromiso que realizó”, concluyó el funcionario. Así, se espera que en los próximos días las imágenes del cardumen puedan volver a sorprender a los correntinos, tanto como a aquellos inspectores que lo vieron pasar al llegar a Santa Lucía.

