Buscan evitar demoras, como las ocurridas en otros colegios de la ciudad que realizaron inspecciones exhaustivas. Actualmente, 13 instituciones (6 de la capital y 7 del interior) se encuentran bajo vigilancia por las advertencias que aparecieron en paredes, baños y hojas en los cursos.

La reciente ola de amenazas de tiroteos escolares se extiende por todo el país, afectando a colegios en Buenos Aires, Córdoba, Mendoza, Tucumán, Neuquén, Río Negro y Tierra del Fuego. El temor, exacerbado por un reto viral de TikTok y el recuerdo de un trágico tiroteo en San Cristóbal (Santa Fe), generó un ambiente de tensión en los establecimientos educativos. Se han implementado estrictos protocolos de seguridad, se investiga a alumnos y muchas familias optan por no enviar a sus hijos a clases por precaución. Actualmente, 13 colegios (6 de la capital y 7 del interior) se encuentran bajo vigilancia.
El peligroso “reto del tiroteo”, popular en TikTok, consiste en difundir mensajes intimidatorios como “Mañana tiroteo” o “No vengan” en entornos escolares, sembrando el pánico. Estas advertencias aparecieron en paredes, baños y hojas en los cursos.
Los casos continúan sumándose y se reportan nuevas amenazas para hoy, lo que mantiene en vilo a colegios de la capital y el interior. A pesar de que el jefe de la Policía, Miguel Ángel Leguizamón, afirmó que la situación está “bajo control” y que se identificó a seis alumnos como presuntos responsables de difundir estos “challenges”, la desconfianza persiste y llevó a extremar las medidas de seguridad.
La Escuela Normal José Manuel Estrada, conocida como Escuela Regional, implementará una medida excepcional: los alumnos no podrán ingresar con mochilas. Deberán llevar sus útiles en la mano para agilizar el acceso al establecimiento.
Esta iniciativa busca simplificar los controles y evitar demoras, como las ocurridas en otros colegios de la ciudad que realizaron inspecciones exhaustivas.
Además, la escuela llevó a cabo una jornada de concientización sobre bullying, acoso escolar, ciberbullying y grooming. Los estudiantes participaron activamente junto a sus docentes en dinámicas y reflexiones para promover el respeto y la convivencia.
En sus redes sociales, la escuela compartió: “Seguimos construyendo una escuela comprometida, inclusiva y libre de violencias. Asistir a la escuela es elegir un camino de oportunidades. Cada día en clases es una nueva posibilidad de aprender, crecer y construir futuro. No hay un lugar mejor para avanzar en la vida que el aula, acompañados por docentes y compañeros. Los esperamos”.
Otras instituciones, como el Colegio Secundario Dr. Eloy M. Ortega, también solicitaron la colaboración de las familias ante medidas similares, pidiendo paciencia y trabajo conjunto para mantener la tranquilidad de la comunidad educativa.
El Instituto Monseñor Ramón Roubineau I-32 informó que este reto está generando miedo, ansiedad y afectando la convivencia escolar, alterando el normal desarrollo de las actividades educativas.
Se enfatiza en que esto no es un juego y que tiene consecuencias serias, incluyendo la intervención de la Justicia, investigaciones por parte de las autoridades competentes y la aplicación de sanciones escolares y legales: “El objetivo es seguir construyendo entre todos un espacio educativo seguro, basado en el respeto, la responsabilidad y el cuidado mutuo”.
Como medida preventiva, el establecimiento mantendrá la modalidad de revisión de pertenencias por parte de personal policial antes de entrar a las aulas.
En este sentido, la Jefatura de Policía de la Provincia de Corrientes emitió un comunicado oficial en respuesta a los recientes hechos ocurridos y destacó que no tolerará amenazas ni actos de violencia en establecimientos educativos, basándose en el Código Penal argentino.
Las conductas que alteren la tranquilidad serán investigadas y puestas a disposición de la Justicia.
Los padres o tutores podrían ser responsables por los daños causados por menores a su cargo, según el Código Civil y Comercial.
Para esta semana se espera recuperar la normalidad. Se insta a los padres a mantener un monitoreo estricto del uso de redes sociales por parte de sus hijos y a denunciar cualquier irregularidad al 911.

